A propósito de los que se cansaron de luchar Imprimir E-mail
Escrito por Editor   

Uno de los días más tristes en la historia del pueblo palestino es el 15 de Mayo de 1948, el día de Al-Nakba, la catástrofe o el desastre.

Aquel día, el sionismo amparado en la Resolución 181 de la Organización de las Naciones Unidas, declaran el nacimiento del Estado de Israel sobre el 78 % de la superficie de Palestina.

Grupos terroristas sionistas como Irgún, Haganá, Stern y otros, llevaban a cabo una campaña de asesinatos y masacres del pueblo palestino, con la finalidad de obligarlos a huir y así vaciar la tierra de sus habitantes, para posteriormente ser reemplazados por colonos de religión judía, traídos de todos los rincones del mundo.

Desde aquella fatídica fecha hasta el día de hoy, en pleno siglo XXI, en los que se supone que los imperios coloniales forman parte de la historia pasada, las cosas no han cambiado mucho, la agresión y el exterminio continúan y como contrapartida el pueblo palestino aún sigue luchando y seguirá luchando hasta la victoria.

El poeta palestino, Samih Al Kassem escribió en aquellos tiempos estos versos:

Ve y llévate el último pedazo de mi tierra,
Abandona mi cuerpo joven en mazmorras,
Saquea mi herencia,
Quema mis libros,
Alimenta tus perros con mis peces,


Ve y esparce tu red de espanto
Sobre los techos de mi aldea,
Enemigo del hombre,
No habrá tregua
Y habré de pelear hasta el fin,


Así apagues tus fuegos en mis ojos,
Así me llenes de angustia,
Así falsifiques mis monedas,
O cortes de raíz la sonrisa de mis hijos,
Así levantes mil paredes,
Y clavetees mis ojos humillados,


Enemigo del hombre,
No habrá tregua
Y habré de pelear hasta el fin

Comité Editorial.