Escudados en las "fuerzas de paz" Imprimir E-mail
Escrito por IAR Noticias   
Europa y EEUU se pusieron de acuerdo para ejecutar un plan de intervención militar en Líbano

Sábado, 26 de agosto, IAR Noticias /
Image La Unión Europea (UE) se comprometió el viernes en Bruselas a aportar más de 7.000 soldados en la nueva fuerza internacional de Naciones Unidas en Líbano, que tendrá a los europeos como "columna vertebral" a partir de la contribución de Francia, Italia y España. Como se sabe, y luego de permanecer impasibles durante 33 días consecutivos de genocidio militar israelí en Líbano, las potencias respaldaron el cese el fuego ordenado por la ONU el 14 de agosto pasado.
En el teatro de las "operaciones ofensivas de Israel" (como carátula la ONU al genocidio militar) quedaron más de 1.200 civiles asesinados por los bombardeos, más de 4.000 heridos, decenas de desaparecidos, rutas, puentes, ciudades, convertidos en escombros, la economía de Líbano colapsada, parte de su capital, Beirut destruida, y una catástrofe humanitaria cuyos efectos colaterales en el tiempo son calificados de tragedia por las organizaciones humanitarias.
Gracias a la resolución de la ONU apoyada por las potencias, los tanques y las tropas israelíes pudieron escapar de la ratonera de Líbano sin sufrir más bajas, y a Israel ninguna corte internacional lo juzgará por crímenes de guerra (de lesa humanidad) como ya están pidiendo varias organizaciones internacionales de derechos humanos.
Este viernes, en una reunión extraordinaria de ministros de Relaciones Exteriores de los 25 países convocada especialmente para tratar la cuestión, los europeos dejaron de lado sus reticencias y se comprometieron ante el secretario general de la ONU, Kofi Annan, a aportar los efectivos necesarios para el despliegue de la fuerza multinacional.
Pero hay un detalle a tener en cuenta: La decisión europea de conformar la "columna vertebral" llega después de que EEUU, Gran Bretaña y Francia presionaran un acuerdo en el Consejo de Seguridad  para dotar a esa fuerza de "poder represivo militar".
Como se sabe, hay normas establecidas en la Carta de la ONU por las cuales los cascos azules pueden actuar con un mandato de uso de la fuerza, o actuar sólo como fuerzas de interposición sin el uso de la fuerza, como había ocurrido hasta ahora con el contingente de la ONU desplegado en el sur de Líbano.
EEUU, Gran Bretaña  y Francia (la principal aliada del eje Washington-Londres-Tel Aviv contra Hezbolá) lideraron un acuerdo para otorgar a la nueva fuerza de un mandato similar al que utiliza la OTAN bajo el mandato de la ONU en Afganistán.
Ese mandato le permitió a la OTAN actuar como fuerza represiva militar contra la resistencia Talibán, sustituyendo a las fuerzas de ocupación norteamericana en algunas regiones.
Finalmente el acuerdo entre EEUU y la UE abrió el camino para dotar a la fuerza a ser desplegada en Líbano del uso de la fuerza bien especificado, con autorización de utilizar su poder de fuego ante cualquier "violación del cese el fuego" (léase ataques de Hezbolá contra Israel).
De esta manera, cubriendo las formas "legales", el acuerdo EEUU-Unión Europea permite el despliegue de una fuerza militar multinacional que tendrá en Líbano una misión parecida a la que tiene la OTAN en Afganistán: reprimir a Hezbolá convertida en una fuerza militar de ocupación de Líbano legalizada por la ONU.
Y cuya misión no es la de "preservar la paz", sino la de "imponer la paz" mediante la represión militar "legalizada" contra la guerrilla de resistencia libanesa.
En resumen, y con la complicidad de la Unión Europea, Israel, derrotado y en crisis, consigue (por ahora) uno de los objetivos de su fracasada invasión militar: replegar sus tropas de la frontera y delegar la represión de Hezbolá en la tropas de la ONU.
Esa fue la razón por la que Hezbolá y Siria rechazaron el despliegue de la fuerza multinacional en la frontera.
Paralelamente, esta semana, EEUU y Francia presionaron al Consejo de Seguridad para que de cumplimiento efectivo a la resolución del año pasado que ordena el "desarme de Hezbolá".
En definitiva, y después de muchos cabildeos y lobbys de presión, EEUU y la Unión Europea consiguieron lo que no consiguió Israel con 33 días de genocidio militar: una intervención militar en Líbano disfrazada de "fuerza de paz".
Ahora sólo falta que Hezbolá, Siria e Irán, cuenten como sigue el juego.
Como dicen los expertos, del dicho (el desarme de Hezbolá) al hecho, hay un largo trecho.
Y seguramente la dupla judeonorteamericana y sus socios europeos se van a seguir llevando algunas "sorpresas" en Líbano.